La aparición de la llamada Web 2.0 ha representado un avance increíble en el desarrollo de las Nuevas Tecnologías de la Información. Esta nueva manera de hacer Internet permite que los usuarios se convierten en contribuidores. Se trata de servicios que se ofrecen a través de la Web que dan la posibilidad de agilizar la interacción entre el navegador y el propio usuario.
La Web 2.0 ha sido considerada como una Web Social, ya que posee una estructura sociotécnica que se impone en todos los ámbitos de la vida social del ser huamano: laboral, personal, educativo, empresarial, político.
Se trata de un cambio generacional con un fuerte impacto en un ciudadano acostumbrado a su naturaleza de consumidor. Hoy gracias a este nuevo fenómeno el ciudadano pasa a un papel activo en la creación de contenido y en la intervención de la Red. Para Antonio Fumero y Genís Roca, autores de la publicación “Web 2.0”, esta nueva generación de internautas podría conducirnos hacia una Gobernanza 2.0, que integre de manera efectiva la colaboración y la participación ciudadana.
La Web 2.0 ha sido considerada como una Web Social, ya que posee una estructura sociotécnica que se impone en todos los ámbitos de la vida social del ser huamano: laboral, personal, educativo, empresarial, político.
Se trata de un cambio generacional con un fuerte impacto en un ciudadano acostumbrado a su naturaleza de consumidor. Hoy gracias a este nuevo fenómeno el ciudadano pasa a un papel activo en la creación de contenido y en la intervención de la Red. Para Antonio Fumero y Genís Roca, autores de la publicación “Web 2.0”, esta nueva generación de internautas podría conducirnos hacia una Gobernanza 2.0, que integre de manera efectiva la colaboración y la participación ciudadana.
Sin duda alguna, las herramientas de la Web 2.0 son claves para el regreso al modelo de participación activa y directa de la ciudadanía. Para muchos estudiosos, los partidos políticos son organizaciones en varios aspectos similares a las empresas, por lo que se podría aprovechar en desarrollar en el entorno político las herramientas dispobiles de estas Nuevas Tecnologías de la Información que ya son aplicadas con éxito en el mundo empresarial.
Desde mi punto de vista, la aparición de la Web 2.0 podría ser de mucho beneficio no solo para reforzar el nivel de popularidad de un partido político en el marco de campañas electorales y en términos de marketing político, sino además para llevar a cabo en nuestros gobiernos un verdadero accountability horizontal (en términos de Guillermo O’Donnell). Hoy las democracias en América Latina necesitan consolidarse y un punto clave para crear confianza en el marco institucional de nuestros países es el nivel de transparencia de los estados y la posibilidad que estos brinden a nuestros ciudadanos de poder tener una presencia activa en el control y medición de los niveles de eficacia y eficiencia de las políticas públicas. Esto sin dejar de lado la creación, por parte de los gobiernos, de canales de debate político e iniciativas ciudadanas.
Se trata entonces no solo de que los diferentes organismos del estado cumplan con la publicación de los presupuestos, contrataciones, gastos y medidas que toman durante su gestión, sino que además permitan al ciudadano, mediante la aplicación de las herramientas de la Web 2.0, interactuar con su gobierno para hacer así más eficaz la tarea de la representación política, canalizando las preocupaciones y necesidades de la población.
Finalmente, cabe resaltar que, dado que en América Latina el nivel de penetración de la Internet no es tan fuerte como en el resto de los países desarrollados; resulta aún ilusorio pensar que estas herramientas de la Web 2.0 son una única vía para llegar a un verdadero accountability político. Aún en países como el nuestro tenemos pueblos rurales donde la tecnología aún no ha llegado. Sin embargo, la implementación de estas Nuevas Tecnologías de la Información representaría un gran avance en el proceso de consolidación de nuestras democracias.

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