martes, 16 de octubre de 2007

La Web 2.0 y su relación con la política

La aparición de la llamada Web 2.0 ha representado un avance increíble en el desarrollo de las Nuevas Tecnologías de la Información. Esta nueva manera de hacer Internet permite que los usuarios se convierten en contribuidores. Se trata de servicios que se ofrecen a través de la Web que dan la posibilidad de agilizar la interacción entre el navegador y el propio usuario.

La Web 2.0 ha sido considerada como una Web Social, ya que posee una estructura sociotécnica que se impone en todos los ámbitos de la vida social del ser huamano: laboral, personal, educativo, empresarial, político.

Se trata de un cambio generacional con un fuerte impacto en un ciudadano acostumbrado a su naturaleza de consumidor. Hoy gracias a este nuevo fenómeno el ciudadano pasa a un papel activo en la creación de contenido y en la intervención de la Red. Para Antonio Fumero y Genís Roca, autores de la publicación “Web 2.0”, esta nueva generación de internautas podría conducirnos hacia una Gobernanza 2.0, que integre de manera efectiva la colaboración y la participación ciudadana.

Sin duda alguna, las herramientas de la Web 2.0 son claves para el regreso al modelo de participación activa y directa de la ciudadanía. Para muchos estudiosos, los partidos políticos son organizaciones en varios aspectos similares a las empresas, por lo que se podría aprovechar en desarrollar en el entorno político las herramientas dispobiles de estas Nuevas Tecnologías de la Información que ya son aplicadas con éxito en el mundo empresarial.

Desde mi punto de vista, la aparición de la Web 2.0 podría ser de mucho beneficio no solo para reforzar el nivel de popularidad de un partido político en el marco de campañas electorales y en términos de marketing político, sino además para llevar a cabo en nuestros gobiernos un verdadero accountability horizontal (en términos de Guillermo O’Donnell). Hoy las democracias en América Latina necesitan consolidarse y un punto clave para crear confianza en el marco institucional de nuestros países es el nivel de transparencia de los estados y la posibilidad que estos brinden a nuestros ciudadanos de poder tener una presencia activa en el control y medición de los niveles de eficacia y eficiencia de las políticas públicas. Esto sin dejar de lado la creación, por parte de los gobiernos, de canales de debate político e iniciativas ciudadanas.

Se trata entonces no solo de que los diferentes organismos del estado cumplan con la publicación de los presupuestos, contrataciones, gastos y medidas que toman durante su gestión, sino que además permitan al ciudadano, mediante la aplicación de las herramientas de la Web 2.0, interactuar con su gobierno para hacer así más eficaz la tarea de la representación política, canalizando las preocupaciones y necesidades de la población.

Finalmente, cabe resaltar que, dado que en América Latina el nivel de penetración de la Internet no es tan fuerte como en el resto de los países desarrollados; resulta aún ilusorio pensar que estas herramientas de la Web 2.0 son una única vía para llegar a un verdadero accountability político. Aún en países como el nuestro tenemos pueblos rurales donde la tecnología aún no ha llegado. Sin embargo, la implementación de estas Nuevas Tecnologías de la Información representaría un gran avance en el proceso de consolidación de nuestras democracias.

lunes, 15 de octubre de 2007

¿Se podría desarrollar una campaña política en nuestro país siguiendo el modelo y estrategia norteamericana?

A partir de la lectura del texto de Wolfram Bruneer "La campaña electoral en los Estados Unidos" analizaremos si es viable importar el modelo norteamericano de campañas políticas en el Perú.

Sin duda, Estados Unidos es el país que presenta campañas electorales con los costos más altos y con un nivel de profesionalización muy elevado. Es necesario tomar en cuenta que la realidad política y el sistema de partidos en EE.UU. no es el mismo que en el Perú. En nuestro país no poseemos una tradición partidaria sólida, por lo que no se cuenta con números grandes de donantes fieles al partido y tampoco de voluntarios. Además las condiciones electorales en nuestro país son distintas: en el Perú no existen las llamadas elecciones primarias, en las que el votante tiene que declararse demócrata, republicano, aficionado a otro partido o independiente. Naturalmente, esta información permite a los partidos recolectar una base de datos muy útil para emplear técnicas tipo el correo directo, donde se podría pedir donaciones a la campaña, y el telemarketing. Es por esto, que pienso que estas herramientas no serían del todo útiles en nuestro contexto

Por otro lado, sí creo importante que en las campañas electorales peruanas el cuartel general se divida en áreas o departamento, de tal manera que la campaña pueda contar con una estructura específica. La contratación de profesionales en comunicación política y consultores políticos resulta fundamental para asegurar un triunfo electoral. Como afirma Marco de Althaus, los llamados mercenarios de la política elaboran estrategias de marketing y hacen uso de los sondeos de opinión para guiar las campañas y el mensaje principal de las mismas.

El análisis del contexto electoral, como parte del planeamiento de una estrategia partidaria, también es un punto fundamental para lograr un resultado exitoso. Además, este permitirá dividir a la población electoral en targets específicos, según los cuales el candidato deber armar su discurso y estrategia. La publicidad en los medios, sobre todo en la televisión, deberá estar guiada por los principios del targeting: así no se presentará el mismo spot publicitario en un canal de señal abierta que en un canal de cable. Los públicos objetivos son distintos, por ende nuestro discurso deberá variar.

Otra táctica que es siempre usada en las campañas norteamericanas es la investigación del oponente para elaborar una estrategia de ataque al oponente. Ya Pratkins y Aranson señalaban la importancia del adversario como forma de crear identidad de grupo. En cuanto a las llamadas convenciones partidiarias, es lógico que esa herramienta no podría funcionar en nuestro país, ya que no contamos con partidos los suficientemente fuertes y con bases tan sólidas. La idea de la campaña online que presenta la comunicación política en Estados Unidos puede aplicarse, pero solo en ciudades, ya que en la realidad rural de nuestro país la internet no es una herramienta tan difundida.

Sin duda, las principales estrategias llevadas a cabo en las elecciones de EE.UU. pueden aplicarse al Perú, sobre todo aquellas relacionadas a los medios de comunicación: sabemos que al igual que en EE.UU., acá también se da una espectacularización de la política y también es necesario que el político sepa cuidar al máximo sus actitudes y su discurso frente a cámaras. Pero, dado que el sistema de partidos no es el mismo, todas las estrategias relacionadas a la recaudación de fondos vía correo y cualquier estrategia que implique el uso de bases de datos del electorado según su preferencia partidaria, como el telemarketing y el customaizing, resulta inviable.