martes, 11 de diciembre de 2007

La política después de la Web 2.0. Impactos y perspectivas

Hoy gracias al vertiginoso crecimiento y avance que ha tenido la llamada Web 2.0, podemos decir que esta no solo viene modificando la manera de hacer política en países desarrollados, sino que además está marcando una nueva pauta de análisis y de práctica política en el mundo entero. Las herramientas de la web 2.0 son claves para el regreso al modelo de participación activa y directa. El ciudadano deja de ser un simple consumidor y pasa a ser protagonista.
La apertura de nuevos canales de interacción entre los ciudadanos, políticos y gobernantes resulta entonces muy beneficiosa para la consolidación de una democracia participativa con altos niveles de control ciudadano.

Después de pasar por una etapa en la que se creía que las ideologías y el activismo político habían desaparecido por el desinterés general de los ciudadanos de intervenir en la vida política de sus comunidades; la aparición de este fenómeno llamado Web 2.0 y de todas las nuevas herramientas y canales de participación que pone a disposición del ciudadano en la red, nos hace repensar el modelo de democracia que se seguirá en adelante.

El impacto de la Internet en los modelos de participación política

La Web. 2.0 ha ayudado a consolidar el modelo norteamericano de democracia participativa, el cual devuelve al ciudadano el poder. Las herramientas interactivas que nos presenta la red ayudan a eliminar la enorme brecha que el mundo moderno abrió entre la clase política y los ciudadanos.

Gracias a canales de interacción como los blogs, foros, la agenda política ya no solo la marcan los actores políticos y los medios de comunicación. El ciudadano cobra nueva importancia en la creación de esta agenda.

Para Núria Almiron, Internet ha impactado en la política de tres maneras favorables:
1. Ha ayudado a aumentar los canales de información, lo cual da la posibilidad de reflexión y decisión a la ciudadanía en temas de relevancia política.
2. Ha eliminado las barreras geográficas para participar en la política.
3. Y, finalmente, gracias a la creación de foros de debate en red formado por ciudadanos informados, ha colaborado con alcanzar soluciones más eficaces que las que los mismos políticos pueden generar.

Lo que aún no nos queda del todo claro es hasta qué punto la Web 2.0 es efectivamente una ayuda para la consolidación de un modelo de democracia deliberativa. En este punto me parece importante tener en claro qué entendemos por este concepto. Para Núria Almiron la democracia deliberativa es aquella que funciona a partir de deliberaciones comunitarias ciudadanas. Es decir, que se basa en debates ciudadanos. Si bien Internet fomenta la aparición de foros que aumentan la posibilidad de generar debates ciudadanos, no siempre estos estarán conformados por ciudadanos debidamente informados sobre los temas a debatir, por lo tanto las conclusiones que se logren no necesariamente provienen de un intercambio de argumentos con fundamento. Parte de la magia de Internet es que cualquiera tiene el derecho de opinar y colgar su opinión en la estratósfera. Por lo tanto no siempre tendremos un panel de ciudadanos informados que puedan responder a una muestra representativa de toda la población y cuyo nivel de discusión sea el adecuado para la toma de decisiones.

La realidad es que Internet no nos asegura por el simple hecho de permitirnos tener canales de apertura al debate, que los grupos de deliberación sean necesariamente formados por ciudadanos bien informados que representen a la opinión pública.

Juan Freire advierte también las limitaciones de la aplicación de estas nuevas tecnologías a la política y sobre todo del uso constante del llamado voto electrónico, que podría llevar a los políticos a una consulta constante a la ciudadanía, que como hemos visto no necesariamente puede estar lo suficientemente informada. “Justamente, el principal peligro en una democracia directa es, para sus detractores, que se someta a consideración de ciudadanos desinformados cuestiones de suma importancia. Para dar respuesta a estas críticas, que no sólo se hacen a una democracia más plebiscitaria, sino también a la simple posibilidad de votar electrónicamente, nacen las propuestas de forums electrónicos en pos de alcanzar una democracia deliberativa o científica. Tal vez conseguir unos paneles de ciudadanos representativos y bien informados podría reducir el número de consultas generales y aumentar el acierto de las soluciones propuestas.”

Nuevos modelos de comunicación política

Así como la Web 2.0 ha influenciado en los modelos de democracia, también lo ha hecho en la comunicación política. El marketing político se ha visto impactado fuertemente por estas nuevas tecnologías sobre todo en países desarrollados.

Para atraer a los electores, los partidos políticos norteamericanos han volcado menos energía y recursos en los tradicionales spots de televisión, mítines presenciales y en los programas electorales impresos en folletos. Internet ha añadido nuevas herramientas para informar a los votantes. Y no solo se trata de páginas web de los partidos políticos o del candidato, hablamos también de procesos de marketing basados en los gustos y opiniones de los ciudadanos recogidos del ciberespacio.

Las herramientas que proporciona la Web 2.0 pueden darle un carácter innovador a un partido político, lo cual puede representar una ventaja competitiva en la contienda electoral. Al acercar al candidato al ciudadano, Internet puede generar un cambio en la manera de implementar el marketing político.

¿Es realmente una red universal?

Definitivamente, uno de los puntos en contra de la aplicación de la Internet en la política radica en el hecho de que estas Nuevas Tecnologías de la Información no necesariamente están al acceso de todas las poblaciones. En países desarrollados podemos hablar de un verdadero impacto de la Web 2.0 en la política. Se trata de sociedades de la información donde la penetración de la Internet como forma de comunicación es muy alto.

Sin embargo, en la sociedad de la información no ha llegado para todos. Generalizar el acceso en todo el mundo y empezar a crear ciudadanos con una nueva cultura informacional debería representar un reto para nuestros gobernantes. De esta manera sí podríamos hablar de una verdadera gobernanza electrónica en países subdesarrollados como el nuestro.
Aplicar el voto electrónico, usar campañas políticas en Internet o abrir foros de deliberación en la red resulta aún una realidad lejana. Cuando logremos una verdadera universalización del acceso a Internet, recién en ese momento podremos hablar del impacto de Internet en nuestras formas de gobierno.

Ya otros autores tienen claro que para que Internet pueda servir como un instrumento político para ciudadanos y políticos, primero la red debe ser una vía de comunicación accesible para todos. Solo cuando la conexión a Internet sea tan universal como la conexión telefónica lo es en los países desarrollados, solo ahí podremos empezar a hablar de Gobernanza 2.0 y de ciudadanos comprometidos que participan en foros electrónicos.

martes, 16 de octubre de 2007

La Web 2.0 y su relación con la política

La aparición de la llamada Web 2.0 ha representado un avance increíble en el desarrollo de las Nuevas Tecnologías de la Información. Esta nueva manera de hacer Internet permite que los usuarios se convierten en contribuidores. Se trata de servicios que se ofrecen a través de la Web que dan la posibilidad de agilizar la interacción entre el navegador y el propio usuario.

La Web 2.0 ha sido considerada como una Web Social, ya que posee una estructura sociotécnica que se impone en todos los ámbitos de la vida social del ser huamano: laboral, personal, educativo, empresarial, político.

Se trata de un cambio generacional con un fuerte impacto en un ciudadano acostumbrado a su naturaleza de consumidor. Hoy gracias a este nuevo fenómeno el ciudadano pasa a un papel activo en la creación de contenido y en la intervención de la Red. Para Antonio Fumero y Genís Roca, autores de la publicación “Web 2.0”, esta nueva generación de internautas podría conducirnos hacia una Gobernanza 2.0, que integre de manera efectiva la colaboración y la participación ciudadana.

Sin duda alguna, las herramientas de la Web 2.0 son claves para el regreso al modelo de participación activa y directa de la ciudadanía. Para muchos estudiosos, los partidos políticos son organizaciones en varios aspectos similares a las empresas, por lo que se podría aprovechar en desarrollar en el entorno político las herramientas dispobiles de estas Nuevas Tecnologías de la Información que ya son aplicadas con éxito en el mundo empresarial.

Desde mi punto de vista, la aparición de la Web 2.0 podría ser de mucho beneficio no solo para reforzar el nivel de popularidad de un partido político en el marco de campañas electorales y en términos de marketing político, sino además para llevar a cabo en nuestros gobiernos un verdadero accountability horizontal (en términos de Guillermo O’Donnell). Hoy las democracias en América Latina necesitan consolidarse y un punto clave para crear confianza en el marco institucional de nuestros países es el nivel de transparencia de los estados y la posibilidad que estos brinden a nuestros ciudadanos de poder tener una presencia activa en el control y medición de los niveles de eficacia y eficiencia de las políticas públicas. Esto sin dejar de lado la creación, por parte de los gobiernos, de canales de debate político e iniciativas ciudadanas.

Se trata entonces no solo de que los diferentes organismos del estado cumplan con la publicación de los presupuestos, contrataciones, gastos y medidas que toman durante su gestión, sino que además permitan al ciudadano, mediante la aplicación de las herramientas de la Web 2.0, interactuar con su gobierno para hacer así más eficaz la tarea de la representación política, canalizando las preocupaciones y necesidades de la población.

Finalmente, cabe resaltar que, dado que en América Latina el nivel de penetración de la Internet no es tan fuerte como en el resto de los países desarrollados; resulta aún ilusorio pensar que estas herramientas de la Web 2.0 son una única vía para llegar a un verdadero accountability político. Aún en países como el nuestro tenemos pueblos rurales donde la tecnología aún no ha llegado. Sin embargo, la implementación de estas Nuevas Tecnologías de la Información representaría un gran avance en el proceso de consolidación de nuestras democracias.

lunes, 15 de octubre de 2007

¿Se podría desarrollar una campaña política en nuestro país siguiendo el modelo y estrategia norteamericana?

A partir de la lectura del texto de Wolfram Bruneer "La campaña electoral en los Estados Unidos" analizaremos si es viable importar el modelo norteamericano de campañas políticas en el Perú.

Sin duda, Estados Unidos es el país que presenta campañas electorales con los costos más altos y con un nivel de profesionalización muy elevado. Es necesario tomar en cuenta que la realidad política y el sistema de partidos en EE.UU. no es el mismo que en el Perú. En nuestro país no poseemos una tradición partidaria sólida, por lo que no se cuenta con números grandes de donantes fieles al partido y tampoco de voluntarios. Además las condiciones electorales en nuestro país son distintas: en el Perú no existen las llamadas elecciones primarias, en las que el votante tiene que declararse demócrata, republicano, aficionado a otro partido o independiente. Naturalmente, esta información permite a los partidos recolectar una base de datos muy útil para emplear técnicas tipo el correo directo, donde se podría pedir donaciones a la campaña, y el telemarketing. Es por esto, que pienso que estas herramientas no serían del todo útiles en nuestro contexto

Por otro lado, sí creo importante que en las campañas electorales peruanas el cuartel general se divida en áreas o departamento, de tal manera que la campaña pueda contar con una estructura específica. La contratación de profesionales en comunicación política y consultores políticos resulta fundamental para asegurar un triunfo electoral. Como afirma Marco de Althaus, los llamados mercenarios de la política elaboran estrategias de marketing y hacen uso de los sondeos de opinión para guiar las campañas y el mensaje principal de las mismas.

El análisis del contexto electoral, como parte del planeamiento de una estrategia partidaria, también es un punto fundamental para lograr un resultado exitoso. Además, este permitirá dividir a la población electoral en targets específicos, según los cuales el candidato deber armar su discurso y estrategia. La publicidad en los medios, sobre todo en la televisión, deberá estar guiada por los principios del targeting: así no se presentará el mismo spot publicitario en un canal de señal abierta que en un canal de cable. Los públicos objetivos son distintos, por ende nuestro discurso deberá variar.

Otra táctica que es siempre usada en las campañas norteamericanas es la investigación del oponente para elaborar una estrategia de ataque al oponente. Ya Pratkins y Aranson señalaban la importancia del adversario como forma de crear identidad de grupo. En cuanto a las llamadas convenciones partidiarias, es lógico que esa herramienta no podría funcionar en nuestro país, ya que no contamos con partidos los suficientemente fuertes y con bases tan sólidas. La idea de la campaña online que presenta la comunicación política en Estados Unidos puede aplicarse, pero solo en ciudades, ya que en la realidad rural de nuestro país la internet no es una herramienta tan difundida.

Sin duda, las principales estrategias llevadas a cabo en las elecciones de EE.UU. pueden aplicarse al Perú, sobre todo aquellas relacionadas a los medios de comunicación: sabemos que al igual que en EE.UU., acá también se da una espectacularización de la política y también es necesario que el político sepa cuidar al máximo sus actitudes y su discurso frente a cámaras. Pero, dado que el sistema de partidos no es el mismo, todas las estrategias relacionadas a la recaudación de fondos vía correo y cualquier estrategia que implique el uso de bases de datos del electorado según su preferencia partidaria, como el telemarketing y el customaizing, resulta inviable.